Como padres y madres, siempre deseamos lo mejor para nuestros hijos, pero cuando notamos que algo afecta su bienestar emocional o comportamiento, es normal sentir preocupación. Lo más importante es saber que no están solos. Si crees que tu hijo está atravesando un momento difícil, te invito a que acudáis a mi consulta. Juntos evaluaremos la situación, y si es necesario, diseñaremos un plan de apoyo personalizado para ayudarle a superar este momento. A veces, un pequeño cambio puede marcar una gran diferencia en su felicidad y desarrollo.
La psicología infantil no solo trata al niño, sino que también aborda el entorno que lo rodea. Mi enfoque incluye un componente sistémico esencial: muchas veces, los síntomas que manifiesta un menor son reflejo de dinámicas familiares que necesitan atención. Los niños son, en muchos sentidos, espejos de lo que ocurre en su entorno. Por eso, el éxito de la terapia no solo ayuda al niño, sino que también fortalece a los padres y cuidadores, promoviendo un cambio duradero y positivo para toda la familia.